¿Qué es el cáncer sarcoma de Ewing?
El sarcoma de Ewing es una enfermedad poco común que forma parte de un grupo de tumores óseos malignos y afecta principalmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes. Su diagnóstico y tratamiento requieren un manejo especializado debido a su complejidad y agresividad. En este artículo, nosotros exploraremos en detalle qué es el sarcoma de Ewing, sus causas, síntomas, diagnóstico y posibilidades de tratamiento, además de responder a las preguntas más frecuentes sobre esta patología.
¿Qué entendemos por sarcoma de Ewing?
El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer que se desarrolla principalmente en los huesos o en los tejidos blandos alrededor de ellos, como músculos y cartílagos. Es uno de los tumores óseos malignos más comunes en personas jóvenes, aunque su incidencia es relativamente baja en comparación con otros tipos de cáncer. Este sarcoma se caracteriza por el crecimiento rápido de células malignas que forman un tumor, el cual puede originarse en cualquier hueso del cuerpo, pero habitualmente se localiza en huesos largos como el fémur o la pelvis.
Historia y clasificación
El sarcoma de Ewing fue descrito por primera vez en 1921 por el médico estadounidense James Ewing, quien identificó una forma específica de tumor óseo que se distinguía de otros tipos por su origen celular y características histológicas. Desde entonces, el conocimiento médico sobre este cáncer ha avanzado considerablemente, permitiendo mejorar el diagnóstico y las terapias.
Actualmente, el sarcoma de Ewing se incluye dentro del grupo de tumores neuroectodérmicos primitivos debido a las características genéticas y moleculares que presenta. Este detalle es importante para determinar el tratamiento más efectivo.
¿Cuáles son las causas y factores de riesgo?
Todavía no se ha identificado una causa específica para el desarrollo del sarcoma de Ewing. Sin embargo, se ha observado que ciertas alteraciones genéticas específicas son determinantes para que este tumor se forme. La mayoría de los casos están asociados a una translocación cromosómica anormal entre los genes EEF1 y FLI1, aunque otras variaciones genéticas pueden estar implicadas.
Factores genéticos y ambientales
Es importante subrayar que el sarcoma de Ewing no se hereda de forma directa ni está relacionado con factores ambientales bien definidos, como la exposición a sustancias químicas o radiación, que sí influyen en otros tipos de cáncer. La predisposición genética, por tanto, juega un papel central, pero sin que se conozcan desencadenantes externos probados.
¿Quiénes están en riesgo?
- Edad: La mayoría de pacientes tiene entre 10 y 25 años.
- Sexo: Es ligeramente más común en hombres que en mujeres.
- Origen étnico: Tiende a presentarse más en personas de ascendencia caucásica.1
Síntomas y diagnóstico del sarcoma de Ewing
Detectar el sarcoma de Ewing a tiempo es fundamental para incrementar la posibilidad de un tratamiento efectivo. Los síntomas suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con lesiones musculares o inflamaciones, lo cual en ocasiones retrasa la consulta médica.
Síntomas comunes
Entre los signos y síntomas habituales podemos observar:
- Dolor óseo persistente: El síntoma más frecuente, especialmente localizado en el área donde se encuentra el tumor.
- Hinchazón o masa palpable: Puede aparecer en la zona afectada.
- Limitación de movilidad: Cuando el tumor afecta huesos cercanos a articulaciones.
- Fiebre inesperada: En algunos casos existe fiebre sin causa aparente.
- Fatiga y pérdida de peso: Síntomas generales vinculados a la enfermedad.
Procedimientos para el diagnóstico
Cuando existe sospecha médica, se realizan una serie de estudios para confirmar el diagnóstico:
Imágenes médicas
- Radiografías: Para detectar alteraciones óseas típicas como destrucción ósea o reacción periostial.
- Tomografía Computarizada (TC) y Resonancia Magnética (RM): Para definir la extensión del tumor y su relación con otros tejidos.
- Centellograma óseo: Para examinar la posible diseminación a otros huesos.
Biopsia
La confirmación definitiva requiere la extracción de una muestra del tejido tumoral para estudio microscópico. Esta biopsia revela las características celulares del sarcoma y permite realizar pruebas genéticas para identificar las alteraciones cromosómicas específicas.
Tratamientos disponibles y pronóstico
El tratamiento del sarcoma de Ewing suele ser multidisciplinario e incluye cirugía, quimioterapia y radioterapia. La elección y secuencia de estos métodos depende de la ubicación, tamaño del tumor y grado de diseminación.
Quimioterapia
Es el pilar fundamental para combatir esta neoplasia, utilizando fármacos específicos que destruyen las células cancerosas. La quimioterapia se administra generalmente antes y después de la cirugía.
Cirugía
Consiste en la extirpación completa del tumor con márgenes amplios para reducir la posibilidad de recurrencia. En ciertos casos, la cirugía puede implicar la reconstrucción ósea para conservar la función del miembro afectado.
Radioterapia
Se emplea para destruir células tumorales que no pudieron extirparse con cirugía o para tratar casos donde la cirugía no es factible. La radioterapia es un complemento esencial en varios esquemas de tratamiento.
Pronóstico
El pronóstico ha mejorado notablemente en las últimas décadas, llegando a tasas de supervivencia a 5 años superiores al 70% en centros especializados. La respuesta al tratamiento depende de factores como:
- La extensión inicial del tumor.
- Si existe o no metástasis al momento del diagnóstico.
- La respuesta a la quimioterapia.
Por ello, el diagnóstico precoz y atención médica oportuna son claves para aumentar las posibilidades de curación.
Preguntas frecuentes sobre el sarcoma de Ewing
¿Es hereditario el sarcoma de Ewing?
Actualmente, no se considera que este tipo de cáncer sea hereditario. La mayoría de casos se asocian a mutaciones genéticas esporádicas que ocurren durante la formación del tumor, sin antecedentes familiares directos.
¿Cuál es la diferencia entre sarcoma de Ewing y otros sarcomas óseos?
El sarcoma de Ewing se diferencia de otros sarcomas óseos, como el osteosarcoma, en su origen celular, características genéticas y estilos de tratamiento. Específicamente, el sarcoma de Ewing tiene una translocación genética característica que permite distinguirlo y planificar terapias específicas.
¿Qué seguimiento requiere una persona que ha sido tratada por sarcoma de Ewing?
Después del tratamiento, los pacientes necesitan un seguimiento riguroso que incluye controles médicos periódicos, imágenes de seguimiento y evaluaciones funcionales. Esto ayuda a detectar precozmente recidivas o efectos secundarios del tratamiento.
En suma, el sarcoma de Ewing representa un desafío médico importante debido a su agresividad y complejidad, pero los avances en diagnóstico y terapias han mejorado significativamente el pronóstico para quienes lo padecen. Reiteramos la importancia de la sospecha médica temprana y el manejo en centros especializados.


